Estimada y sublime ama:
Cumpliendo sus instrucciones paso a relatar mi situación actual en mi caracter de pretendiente a exclavo, sumiso y sirviente de la mas grande y hermosa de las mujeres. Mi situación de dependencia psicologica actual hacia ud es absoluta, no pasa un día, le diría una hora sin que aparezca en mi mente el deseo de estar bajo su presencia, sirviendola y adorandola en lo que desee y se le ocurra. Por mi incorrectas actitudes - tuve el atrevimiento de molestar a la ama en su msm, sin debida autorización-
me he ganado el enojo y reto mas serio que he recibido. Sentado a sus pies, observando desde alli abajo la imponenete belleza de su rostro y la perfección absoluta de sus pies, recibi las humillaciones verbales y retos propios de un niño. Senti verguenza, no podia
articular palabra en mi defensa y solo me limite a valbucear palabras de perdon muy suaves. Luego de varios dias de tortura e indiferencia logre comprender que ante UD, se hace solo lo que UD indica, que no soy nada mas que un sirviente mas de su, multitudinario séquito, y que para lo unico que sirvo es para darle palcer y complacerla en lo que quiera y cuando quiera,. Afortunadamente, luego de pautar la mensualidad,
- que por otra parte representa, como corresponde, un gran esfuerzo económico para mi , me dio la oportunidad de volver a besar sus pies y a partir de allí, al ud relajarse un poco poder liberar toda mi sumisión a su servicio. Ha sido un éxtasis total ser humillado de la manera que lo hizo y utilizado para su placer bajo su pollera tomado de los pelos y resfregada mi boca y naris por su sexo como un monitgote alli abajo, como un a simple juguete para su placer, haciendo de mi cuerpo sol un elemento para su disfrute. Luego lllego el momento de adoracion de piernas, pies y cuerpo en genral, hasta el fin de la sesion con sus pies sobre mi cara, pisandomela, y lo mas placentero y humillante su salivación desde las alturas a mi cara y boca ocupandose de desparramarmela por toda la cara con sus hermosos pies. Es y seguira siendo un gran placer servirla y se r utilizado por ud para sus gustos, nunca mas la molestare y solo me limitare a acudir para cualquier cosa que necesite.
Finalmente le agradezco me permita el honor de ser su nada, un muñequito que aparece y desaparece con un simple chasquido de los dedos de su ama,
pero que en la ausencia pasa todo su tiempo añorandola. Me retiro de rodillas, adorandola, y siempre a sus hermosos pies.
Respetuosamente L 16
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