Ama Máxima:


Cumpliendo con su encargo le escribo para comentarle la sesión de ayer.
Me gusto mucho, fue hasta mejor de lo imaginado. Le agradezco la generosidad de su tiempo y toda su comprensión y paciencia.
Trataré de ir por partes en el análisis, al entrar y ordenarme que me quedara solamente con mis boxer de lycra puestos y de rodillas ante usted, me hizo sentir un inferior un sumiso total y me exitó mucho. Me encantó que antes de hablar me exigiera dejar toda mi ropa y que me tuviera que desvestir delante suyo y no detrás de un biombo o en soledad.
También me humilló a lhacerme quedar en bolas delante de su asistente y hacerme poner ese slip de exclavo, que no me tapaba nada y me dejaba casi desnudo ante sus ojos. De hecho el culo estaba totalmente descubierto.
Toda la actividad de la cruz me causó infinidad de sensaciones, la mayoría satisfactorias como los momentos en que me pasaba sus hermosas uñas por mis testículos, por mis piernas, por todo mi cuerpo y hasta por mi pene. También me exitó mucho cuando me ató el pene obviamente también con su asitente presente sin importarle para nada mi pudor o verguenza. Todas sus caricias y su ternura de ser superior hacia un pobre exclavo me
exitaron mucho Tuve momentos de miedo cuando me amenazaba con el látigo de varias puntas (que no se como se llama). Finalmente me exitó mucho, y ya sin verguenza, cuando soltó totalmente el slip y quedé todo desnudo por completo.
Con respecto al cepo, si bien me gustó al principio estar en esa posición delante suyo, totalmente entregado a sus gustos y caprichos, con mis genitales al descubierto y colgando y usted y su asistente divertiéndose con ellos y mi cola, la posición me cansó muy rápido y se volvió molesta, además hizo que perdiera exitación y me pene se aflojara. Sin embargo sentí que usted se divertía y gozaba mucho teniéndome así totalmente indefenso, sin que yo pudiera hacer algo y realmente como un macho inferior y totalmente sometido a su noble estirpe
Luego me encantó estar encadenado de mi pene y mis testículo y hacerle masajes, sobretodo me tuve que esforzar por hacerle caso y solamente ir masajeando
las partes que usted me permitía. Si bien al principio me dió mucha verguenza depender de una correa de mi pene ymis testículo, eso hizo que me sintiera totalmente dispuesto a sus caprichos, totalmente dominado por usted y su siervo, solamente esperando sus órdenes. El sumon fue cuando usted tomo mis testículos y los apretó cada vez más, tocándome también en esas maniobras mi pene. Si bien al final sentí dolor, eso me gustó, me recontra exitó y me volvió a hacer sentir un exclavo insignificante sin ningún tipo de derecho. Realmente me alegró poder devolverle un poco de toda su generosidad
en cuanto al tiempo dedicado, con mi sufrimiento testicular. Debo confesar que si bien me fuí sin dolor después estando solo tuve siempre presente esas apretadas de testículos y el sentimiento de siervo expuesto a los placeres de mi ama.
Bueno ya el hecho de mantenerme siempre desnudo me hacía sentir un ser inferior y dominado por su abasallante personalidad y su don de mando en donde usted se divertía o exitaba con mi desnudez y yo era un inferior sin derecho más que a estar desnudo.
Finalmente al mandarme al baño a masturbarme me terminó de hacer sentir un sumiso total y me dió mucha vergüenza al ver que dejaba la puerta abierta y me miraba constantemente. Cuando se acercó a mi y comenzó a mirarme fijamente el pene totalmente erectado y a tocarme y acariciarme por todos lados me sentí totalmente colmado y con una gran ganas de eyacular, pero usted no me lo permitió y ese hizo que perdiera un poco de erección, luego me dí cuenta que esa vergüenza inicial se había convertido en un gran deseo de exibicionismo y me hubiese encantado que se hubiese quedado viendo como salía mi leche de mi pene totalmente erectado y caliente.
En definitiva, lo primero que deseo es agradecerle por la oportunidad que mi dió de hacerme sentir un exclavo servil suyo y de exibirme también ante su asistente,
nuevamente gracias por su generosidad y me encantaría seguir siendo su prisionero y exclavo, para su deleite y satisfacción.
Con respecto a la frecuencia con que me sometería a usted, debo serle totalmente sincero, me encantaría hacerlo en forma semanal, pero se que económicamente me es imposible, en consecuencia y si usted me lo permite intentaré hacerlo cada mes, mes y medio, dependiendo primero de su voluntad y luego de mi situación económica que desde hace un año es bastante mala.
Por favor no tome esto último como un cuestionamiento a su tributo, simplemente es un realidad mia que nada tiene que ver con su tributo.
A su vez se me ocurre, como pensando en voz alta y si usted no se ofende, que si usted tiene una exclava joven que le gustaría compartir una sesión con un exclavo como yo, podríamos compartir el tributo y satisfacer sus deseos de dominarnos a los dos jnutos y los nuestros de ser sometidos.
Espero que no haya cometido ningún disgusto para usted con este comentario, si es así le pido perdón, no fue mi intención disgustarla.
Finalmente me despido y le comento que para escribir estas líneas me desnudé totalmente y me até el pene y los testículos para sentirme
un sirviente sumiso y dominado. Fue como tenerla en frente mirándome constantemente.
Quedo a su disposición y si es que no la ofende me gustaría saber cual fue su evaluación sobre esta mi real primera sesión en el mundo del macho inferior dominado y humillado.


Martin Zumisso

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