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Re:
Rv: Solicita cita formalviernes, 21 de diciembre de 2007, 12:47 pm
Para:
"Maxima Bachs"
Ama,Paso
a relatar la experiencia.Mi fantasia era la de un rey derrotado que
es capturado, sometido y finalmente esclavizado por la reina que lo
ha vencido.
La
Señora Maxima.Llegué putualmente a la cita en donde la asistente
Maria de los Angeles me ofreció un vaso de agua y me dijo que
esperara.
Apenas
unos minutos despues aparecieron dos verdugos encapuchados que me
ordenaron desnudarme, me esposaron a la espalda y me obligaron
a
lamerles los zapatos. La asistente
que unos minutos antes me había visto formañlmente vestido
de traje y corbata pudo verme ahora desnudo y atado y
tampoco
se privó de que le lamiera sus zapatos.Me hicieron una ficha de
esclavo y me encerraron, atado y de rodillas, en un oscuro placard.
A
través de la puerta podía escuchar la voz calma de la Ama que pedía
una taza de té.Al cabo de un rato me hicieron salir y allí tuve
que pasar una nueva humillación.
Uno
de los verdugos se bajo el pantalón y me ordenó que le chupara la
pija, cosa que hice durante un largo rato en presencia de los demás.
Luego,
completamente desnudo me ataron a la cruz de San Andrés. Las dos muñecas
extrendidas en cruz en lo alto, los tobillos abierto, completamente
expuesto.
En
esa circunstancias conocí a la AMA. Llevaba un vestido con amplias
faldas y una diadema en la cabeza.
Miró
a su prisionero indefenso con sorna, observó mi cuerpo desnudo con
una estudiada indiferencia que no ocultaba el placer que sentía por
verme en esa situación,
se
acercó , me escupió en la cara y depositó ceniza de su cigarrillo
en mi boca.Para entonces, el guardia que que me había penetrado por
la boca, quería a toda costa cogerme.
La
AMA lo impidió. Ordenó que me sacaran de la cruz. Que quedar de
rodillas frente a ellas y que todos se retiraran.
Me
hizo lamerle los zapatos, me ató los testiculos con delicadeza, sin
privarse de pasar sus afiladas uñas y luego me ordenó que hiciera
la posición de castigo.
Quedé
de rodillas, las piernas abiertas y la cabeza clavada en el ángulo
de la pared con el piso.La Ama entocnes rió: Esa es la posición
ideal para sodomizarte.
Enseguida
me intorudjo un pequeño dildo en el culo (yo había dicho
"rojo" cuando quiso hacerlo con uno mas grande, se subió
a caballo en mi espalda,
abriendo
la amplia falda. Sentí que no tenía bombacha y, seguida, como el
caliente líquido salia de sus entrañas, empepandome y dejandome de
rodillas en un charco de pis.
Se
levantó y llamó a los guardias que pudieron vencer al prisionero
completamente desnudo, en cuatro patas sobre un charco de pis, con
un dildo en el culo y
todo
su cuerpo y pelo empapados. La AMA ordenó que lamiera el piso hasta
que quedara totalmente limpio, mientras los demás se burlaban.
El
guardia que había querido cogerme comenzó a azotarme hasta que la
AMA le ordenó que se retirara. Se lo agradecí cuando todos se
retiraron.
La
AMA ordenó a la asistente que llenara la bañera con aguna fría.
Cuando estuvo listo me hizo poner dentro de ella de rodillas con el
agua helada hasta la cintura y
abrió
el grifo de la ducha (primer se aseguró que estuviera
suficientemente fría) que cayó sobre mi cabeza llena de pis.
Me
permitió secarme y volver de rodillas a sus pies. Allí estuve
largo tiempo lamiendole los pies (mal segun su criterio).
Luego
me ató a una camilla boca arriba y se divirtió torturando mis
genitales, pasando sus afiladas uñas por mi cuerpo y repitió
varias veces la misma técnica:
acercarse
insinuante a mis tetillas, lamerlas y luego morderlas con fuerza. Mi
erección era enorme. Gozaba mucho con mi indefensión y mi dolor,
parecía
al borde del orgasmo mientras me castigaba las bolas, y el pene y
mientras me mordía. Luego me bañó con cera caliente, mientras
disfurtaba de mis gritos.
En
un momento de descanso me preguntó suavamente con que mano me
masturbaba. Le contesté que con la derecha.
Desató
entonces esa mano y me dió orden de masturbarme. Me permitió
hacerla mirandola fijamente a los ojos, como si estuvieramos
haciendo el amor.
Acabé
copiosamente.Me ordenó entonces que podía irme.Me bañé (esta vez
con agua caliente). Cuando me iba me dió la mano, desde su imperial
superioridad y
me
ordenó que escribiera este relato.
Suyo
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