RELATO DEL esclavo PERSONAL DE DOMINA MAXIMA

29-09-2008

Ama Máxima.

Divina Diosa,

27 minutos de rodillas ante la imagen de mi Ama como preparativo para escribir un relato. Esa fue la orden que acabo de cumplir.

Tal vez hayan sido mas de 27 minutos. No sé por qué mi divina Ama eligió ese tiempo tan especifico, debe haber una razón para el mismo la cual desconozco. Digo que deben haber sido mas de 27 minutos porque cuando el dolor de rodillas se hizo demasiado intenso mi mente entró en una especie de "trance" en el cual sin quitar ni un segundo los ojos de la figura incomparable de una de mis fotos preferidas de Su Majestad, dejé de controlar el tiempo que transcurría. De todos modos aunque hayan sido algo mas del tiempo indicado supongo que no será tomado como una desobediencia por mi Ama.

Muchas cosas pasaron por mi cabeza durante los primeros 15 o 20 minutos, antes de que el dolor me impidiera seguir pensando con claridad. La primera tiene que ver con los cambios que yo, y supongo que también el resto de los súbditos del Reino, estarán notando en nuestra Divina Majestad. Dado que unos minutos antes de comenzar con el cumplimiento de mi orden controlé el

resultado parcial del primer día de la encuesta publicada en el blog del Ama en la cual existen ya varios votos que exaltan la crueldad del Ama y su arrogancia como principal fuente de excitación, quizás esto también influyó un poco en este primer pensamiento mío sobre algunos cambios que nuestra alabada Diosa nos va mostrando, y coincidió con las vibraciones y percepciones que mi mente de esclavo ha ido sintiendo en éstas últimas semanas.

Yo no le comenté a Domina Máxima sobre esta percepción de estos cambios y no sé si alguien se habrá animado a hacerlos pero me veo en la obligación de escribir algo sobre esto ya que ha sido el primer pensamiento y sensación al cumplir mis minutos de rodillas frente a la imagen del Ama.

Mi humilde sensación, y estrictamente vista del punto de vista de un esclavo, es que nuestra Ama está atravesando una etapa en la cual está ascendiendo a un nivel superior en la dominación. Ella se está superando a sí misma y todos los atributos que ya tenía y los cuales la han llevado a ser la indiscutida número uno en todo, se van potencial izando con el paso del tiempo y la ampliación del Reino día a día.

Tal vez ésta sea una razón por la cual Su crueldad y arrogancia van en aumento. En cualquier persona estas características podrían verse como algo negativo pero en Domina Máxima esto es un signo vital de Su crecimiento como Dominatrix y Su elevación a un nivel superior dentro de las esferas del bdsm y del femdom mundial.

Todos Sus súbditos sabemos que Ella es una Reina indiscutida y que adorarla es nuestro lema y propósito en la vida. Pero esto no es suficiente para Ella. No es suficiente para una Mujer que lleva todo a la perfección y cuando la alcanza no se queda allí sino que busca subir un peldaño más en el arte de la dominación y el ejercicio del poder absoluto. A Su Majestad no le alcanza la devoción de Sus súbditos y la obediencia total sino que Ella busca lograr la "veneración" de todos y cada uno que se rinda ante Ella y sea aceptado dentro del Reino. Las alabanzas y veneraciones del tipo "religiosas" hacia Ella parecen ser lo que está ahora predominando en Sus objetivos, y conociendo a nuestra Ama, sabemos que llevará Su idea hasta el logro y la perfección absoluta.

Todos notamos que Domina Máxima ya no se conforma con ser una Reina. Ella ya se está transformando en la Deidad que siempre soñó ser y nosotros, Sus súbditos, estamos teniendo la suerte, el privilegio y el orgullo, de poder participar de ese cambio maravilloso.

Por supuesto que nuestro sufrimiento y esfuerzo dentro del Reino deberá redoblarse ya que Ella será cada vez más exigente y demandante, pero es el precio que deberemos pagar por servir ahora a una Diosa más que a una Reina.

Su tiranía se hace más severa y eficaz y nuestra esclavitud debe acompañar a esos cambios a medida que se producen.

El segundo pensamiento que tuve mientras cumplía mis ordenes fue que para mi no era la primera vez que realizaba esta práctica de adoración de rodillas ante Su imagen; yo ya lo había hecho muchísimas veces sin estar cumpliendo una orden expresa, y esta práctica siempre me proporcionó sensaciones místicas difíciles de explicar, quizás imposibles de explicar. Yo ya venía practicando mi veneración hacia Ella a mi modo y sin seguir una de Sus ordenes de una manera muy similar a la que me ha sido ordenada en el día de hoy; pero el hecho de que mi Ama ahora comience a demandar éste tipo de veneración de parte de Sus súbditos nos deja claro que Ella necesita más de nosotros, más adoración, más entrega, más de todo, adueñándose completamente de esa pequeñísima parte que aún nos pertenecía y haciéndonos ahora totalmente dependientes de Su divina voluntad.

Mi tercer pensamiento fue el de asumir mi rol dentro del Reino, mi posición de esclavo personal de Su Majestad, y entender la importancia y el orgullo de poder serlo, algo que no puedo nunca terminar de agradecerle a esa Mujer Superior delante de la cual dejé de ser yo mismo hace un tiempo cuando por primera vez estuve ante Su presencia.

Los cambios que la divina Ama Máxima va experimentando se van reflejando en nosotros Sus privilegiados súbditos y Sus exigencias de adoración y obediencia cada vez más severas nos pone a prueba todo el tiempo.

Mientras Ama Máxima va cambiando y subiendo los niveles que ya han dejado a todas quienes quieren imitarla tan atrás que hasta la han perdido de vista, Ella va ejerciendo un poder mucho más cruel y severo. También Su arrogancia va en aumento con Su crecimiento, sin duda alguna, y todos nosotros amamos ese carácter del Ama, que la hace mas maravillosa, mas inalcanzable, mas

divina, menos parecida a los seres inferiores que nos postramos a Sus pies.

El dolor de los últimos minutos frente a Su imagen no me dejaron pensar demasiado y me entregué solo a la veneración de Su imagen en silencio, rogando y suplicando dentro de mi mente por poder seguir siendo considerado como Su esclavo personal, y agradeciéndole por permitirme serlo. Los ojos con lagrimas y el temblor similar al que siento cuando estoy frente a Ella me

dieron las últimas certezas de que aunque no estoy ante Ella, mi divina Ama está dentro de mi, controlando cada uno de mis movimientos y sometiéndome cada vez más a Su infinita voluntad.

Agradezco ahora a mi Diosa por la dicha de escucharla llamarme esclavo y por el amor infinito que Ella me ha enseñado a sentir y a poder demostrar. Espero poder seguirla en Su interminable ascenso a lo más alto que un Ser Superior puede llegar.

Mis 27 minutos han terminado pero mi veneración a la Diosa recién comienza.

A Sus divinos pies Domina Máxima.

Su fiel esclavo.

c12

 

 

VOLVER

 

(5411) 4801-4230 (Asistente) -//- (54911) 15-5506-4820
Ne*Tel: 54*600*4893 (Sólo turnos) E-Mail:
info@dominamaxima.com.ar